Testimonio de un enfermo de cáncer… Another Day
Por: Samuel Matsuda Nishimura (*)
Después de salir de la clínica en que tuve repentinamene mi primera aventura quirúrgica a los 67 años, me propuse realizar una campaña pro-despistaje de enfermedades en tanto mi experiencia podría ayudar a reflexionar sobre la necesidad de hacerse exámenes de prevención y evitar a tiempó males mayores.
Tantos casos conocemos de cánceres detectados ya en la fase terminal, cuando ya no hay nada que hacer. Y ello, en muchos casos, por simple negligencia o temores infundados para someterse a estas pruebas.
El artículo adjunto lo escribí hace un mes y recién lo he empezado a enviar por internet y correo electrónico a familiares y amigos.
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UNO
Todas las mañanas al despertarme digo: “Another day, gracias Señor”. Sí, otro día más, vivito y coleando hasta que Él decida. Al final de cuentas, nadie se muere en la víspera sino a la hora exacta en que a cada quien le toca estirar la pata, ni un segundo antes ni un segundo después. (“Buenos días, another day”, era el tempranero saludo cotidiano del embajador Morihisa Aoki a los rehenes del grupo terrorista del MRTA. Fueron 126 días que padecimos con la terrible incertidumbre de no saber si despertaríamos ni cuándo estallaría nuestro último another day).
DOS
Hace poco me han extirpado completamente el estómago y el bazo. Para mi suerte me detectaron a tiempo un tumor canceroso de 5 x 6 cms en la parte superior del estómago.
El cirujano que me operó, doctor José Sullón Olaya, excelente persona y médico especialista en cirugía oncológica y cáncer gastrointestinal, me tilda de ser una persona muy afortunada. ¿Por qué me lo dice?
A principios de abril, dos días consecutivos con estreñimiento severo. Al tercer día tomé una mezcla que funcionó: deposición abundante pero totalmente de color negro, brea, alquitrán. Primera vez en mi vida. “Eso es sangrado”, me dijo mi esposa. Busqué en Internet: “Síntoma de presencia de pólipos, úlcera o tumor en el aparato digestivo”.
Previsora mi hija Mamina, tres años atrás me había asegurado en Oncosalud (el único seguro que nadie desearía utilizar). Pedí consulta. El Dr. Rebaza, gastroenterólogo clínico, me examinó. ¿Síntomas, ardor, dolor, molestias? Nada doctor, de vez en cuando un poco de gases. ¿Anteriormente, endoscopias, colonoscopias? Nunca, doctor. Bien, es necesario hacerlas. Resultados: dos pólipos benignos en el colon y un tumor maligno en el estómago. ¿Y ahora?
Excelente servicio, me deriva sobre la marcha a un médico cirujano. Aló, doctor Sullón, tengo un pacientito. Ok, mañana a las 5 de la tarde. Exámenes complementarios de sangre, radiografías, tomografía total. Vuelven a citarme para el día 22 de abril, a las 7 de la noche (me pierdo la cena de la liberación con mis compañeros ex rehenes).
Resultados: el tumor está encapsulado y no se ha irradiado aún. Es usted muy afortunado porque estas úlceras o tumores son asintomáticos, y si no se hacen exámenes preventivos se descubren sólo cuando ya han complicado otros órganos. Su suerte ha sido aquella azarosa deposición negra; el tumor ya estaba ahí por lo menos desde hace dos años.
Bien, doctor, al toro por las astas, cirugía pronta. Ok, estamos a 22 de abril, ¿qué le parece el martes 28? De acuerdo, doctor, hoy precisamente cumplo 12 años de mi segunda vida. No se preocupe, confíe en mí, usted es un gato y entra a su tercera vida. Plena confianza en sus manos, doctor. Un pequeño gran problema: soy RH negativo, grupo B (Sólo el 0.7% de la población. Será materia de otro artículo).
TRES
Durante ocho horas y media, horizontalmente, sobre un quirófano de fierro, duro. Me sacaron totalmente el estómago y al encontrar adherencias inconvenientes en el bazo, también me lo extirparon. El intestino lo unieron al esófago que es por donde bajan los alimentos. Me trasladaron a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y varias horas después cuando se me pasaba el efecto de la anestesia -en medio de dolores horribles y una maraña de tubos, sondas, bolsas de suero y no sé qué-, escuché un susurro: “Don Samuel, ¿me escucha, está despierto?”. Entreabrí a duras penas los ojos, vi la silueta difusa de un rostro y pregunté: “¿Quién habla, San Pedro o Satanás?” Me contestó riéndose: “Soy el doctor Tito Li”. Era uno de los cincos médicos que estuvo en la sala de operaciones. Cerré los ojos y me dije: “¡Carajo, estoy vivo!”
Creo que nunca debemos perder el sentido del humor. Es lo que nos da vida, esperanza, optimismo, entusiasmo. El que pierde el sentido del humor, empieza a perderlo todo, hasta las ganas de vivir.
Ahora trato de adaptarme a mi nuevo modus alimenticio. Comer poquito cinco o seis veces al día, cada 3 horas. Dieta blanda, puro Ensure y otros polvos nutritivos, nada de sólidos hasta que se forme el nuevo estómago. “Paciencia, va usted a comer de todo, como antes y mejor que antes”, me estimula el médico nutricionista.
CUATRO
Reitero, soy un hombre afortunado. Si no fuese por esas heces brea, talvez en unos cuantos meses se me habría celebrado una misa de honras fúnebres. Y sólo por negligencia, por descuido, por falta de un chequeo preventivo. Los médicos recomiendan que a partir de los 45 años los hombres deben someterse a la endoscopia, la colonoscopia, los exámenes prostáticos, etcétera. Las mujeres, su mamografía, papa Nicolao y otras pruebas concernientes a su organismo. Estos males si se detectan precozmente, a tiempo, son tratables y alargan la vida. Traicioneros tumores, no dan síntomas y cuando se descubren muchas veces ya es muy tarde. Ya complicó a otros órganos, ya hizo metástasis, ya no hay nada que hacer.
Soy profundamente respetuoso del deseo de reserva y resguardo de la intimidad personal. Sin embargo debo decir que a raíz de mi caso particular, me entero que algunos familiares y amigos han padecido o padecen de algún cáncer u otras cirugías mayores. Pero nadie habla o habló de ellos como si fuesen una maldición, algo vergonzante. Son, por supuesto, males que nadie desea, pero si uno los ha contraído, su experiencia puede ayudar a otros para que tengan cuidado, para que prevengan el mal mediante un oportuno chequeo. No hace mucho a un amigo sesentón, como yo, le pregunté si se había hecho el examen a la próstata (tacto rectal). Me contestó: “¡Qué, a mí, a un machazo, ni hablar!”. Prejuicios estúpidos, sin sentido de la realidad ni de la prevención. Cuatro meses después hizo orina con sangre, y tres meses más tarde el insensato machazo fue sepultado.
En las sesiones de quimioterapia a las que asisto, la mayoría confiesa su negligencia, su falta de previsión. Un adulto mayor me dice acongojado que tiene cáncer al pulmón por imbécil, por zurrarse con los consejos para que dejase de fumar. Terco y empedernido, ahí está sufriendo con serias dificultades para respirar y caminar. Tardía reflexión.
CINCO
Amigas y amigos, yo, negligente también, me he salvado de suerte. La salud es lo primero. Sin salud nada se puede hacer. Chequeémonos a tiempo, preventivamente. Dejemos los prejuicios y los temores inconducentes. Enfrentémonos a cada situación de salud o lo que fuese con actitud mental positiva, con sentido del humor, con optimismo, al mal tiempo buena cara. No hay nada mejor que vivir con salud y menos malestares posibles. La vida está hecha de momentos que debemos tratar de disfrutarlos a plenitud, Después, sólo queda el incierto another day.
Gracias por su amable atención.
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SOBRE EL AUTOR:
(*) Peruano. Ex Congresista de la República del Perú.
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© 2009 NOTICIAS NIPPON
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Toda esta cuestión de las enfermedades como el cáncer o la diabetes tiene que ver mucho con el carácter de las personas, cuando estamos expuestos a situaciones de constante stress, malhumor, enojo o tensión sobreviene estas enfermedades además que son hereditarias.
Después de los 30 años el sistema inmunológico del cuerpo empieza de debilitarse es por ello que las personas que tienen parientes que padecen este tipo de enfermedades deben de estar atentas haciendose anualmente su chequeo y sobre todo estar de buen humor, hacer deporte y alimentarse saludablemente.
NO TE LA DES DE DOC, CHEQUEATE TU TAMBIEN, QUE ESTAS MAS EXPUESTO QUE MUCHOS POR EL RITMO ESTRESANTE QUE SE LLEVA EN JAPON, YO YA ME LO HICE Y PUNTO. EN TODO CASO DIIRIAS HAGAMOSNO TODOS EL DESPISTAJE NO???
Gracias eijikun por tus consejos y por preocuparte… todos los años me hago mi chequeo felizmente estoy bien de salud y sin ningun problema.
Acabo de re-leer el artículo del señor Matsuda y estoy 100% de acuerdo con él, creo que todos debemos de dejarnos de prejuicios y sobre todo de temores de ir al médico a hacernos nuestro chequeo al año, los peruanos como siempre nos damos de muy valientes pero cuando sobrevienen estas enfermedades es cuando nos paralizamos y nos hacemos miles de preguntas de porque esto nos pasa a nosotros, la razón como siempre es que somos descuidados e indiferentes hasta con nuestro propio cuerpo.
Bien o mal de salud, la actitud mental es muy importante esto ayuda, mucho hay muchas enfermedades que se han podido curar teniendo muchos deseos de curarse, cambiar y ver la vida de otra manera.